0

Por suerte, no soy un empresario perfecto ni lo sé todo

exigencia-excelencia

“Soy un empresario/a que no soy perfecto ni puedo saberlo todo”.

  • ¿Porqué nos cuesta tanto reconocerlo?
  • ¿Qué limitaciones nos aporta creernos empresarios casi perfectos?
  • ¿Qué posibilidades nos abre reconocer que no podemos saberlo todo ni ser perfectos?
  • Aprender a mostrar nuestra imperfección humana hace que necesitemos a nuestro equipo para progresar. El conjunto de nuestros colaboradores nos hace más fuertes como empresa: cada uno aporta lo mejor de sí mismo, formando un equipo complementario ganador.